La tarea era sencilla: retratar a grandes chefs japoneses.
La ejecución fue mucho menos simple.
Los espacios reducidos, con muy poca o ninguna luz, obligaron a Anoush a encontrar varias maneras de lograr el resultado cualitativo que se había propuesto. A menudo, estos espacios están inundados de una luz de neón pálida que ofrece un aspecto muy plano y artificial.
Íntimamente ligados a los grandes chefs japoneses, estos pequeños espacios tienen una apariencia casi sagrada.
Es un lugar de trabajo, de vida y de compromiso, y en ese sentido debe ser respetado.
En una forma típica de montar una sesión fotográfica, un fotógrafo necesita hacer cambios o añadir elementos para construir una composición. Como el espacio es muy tradicional, con tatamis, madera y mesas, estos objetos pueden dañarse o marcarse con facilidad. Se requiere el máximo cuidado y sensibilidad al preparar este tipo de sesión.
El modelo en esta sesión es un gran chef japonés, es decir, una leyenda de la gastronomía japonesa, con todo el respeto que eso implica. Tratar con este tipo de persona puede ser muy difícil. El fotógrafo debe maniobrar su sesión con humildad en unas condiciones tan delicadas.
Lo que tampoco facilita las cosas es el tiempo extremadamente limitado disponible. Durante este periodo, deben fotografiarse 2 platos del chef. Hay que tener en cuenta muchos factores y, por tanto, no se permiten errores.
En este punto, el más mínimo error puede destruir este breve momento compartido con leyendas de la cocina japonesa.
Es mejor viajar ligero en Japón para los desplazamientos que implica un proyecto así.
Por eso, una de las claves del éxito en esta misión es llegar con el material más compacto y discreto posible. Debe ser fácil de transportar, flexible y rápido de montar en cualquier configuración.
En este caso, un ELB 500 TTL combinado con un solo cabezal de flash y una Rotalux Octabox 100 es el enfoque perfecto.
La regla de Anoush Abrar es llevar solo una maleta para este tipo de misión. En ella guarda todo su equipo fotográfico: el ELB 500 TTL con un cabezal, la Rotalux Octabox 100, un pequeño trípode para el cabezal y un trípode para la cámara.
Japón, un país de sofisticación y pureza.
Para Anoush, esto también está en sintonía con llevar la mínima cantidad de equipo posible en localización para conseguir resultados finales lo más limpios y despejados posible.