En este episodio explicamos las tres configuraciones principales que necesitas conocer para empezar en la fotografía con flash.
Todo lo que necesitas son 2 cabezales de flash para probar las 3 técnicas fotográficas: “low-key”, “mid-key” y “high-key”.
Una vez que hayas comprendido estos conceptos principales de iluminación, podrás dominar casi cualquier tipo de configuración de flash de estudio.
La regla de la configuración low-key es extremadamente sencilla.
Usarás una luz principal para iluminar al sujeto. Imagina la esfera de un reloj con la luz principal colocada entre las posiciones de las 3 y las 9.
La segunda luz se utilizará para separar al sujeto del fondo. Esta luz servirá para mostrar solo una parte del sujeto y debe colocarse con precisión en el lado opuesto de la luz principal.
Otra configuración fácil de comprender es la técnica mid-key.
Es sencilla porque incluso puedes usar un solo cabezal para iluminar tu retrato. Solo tienes que colocar al sujeto no demasiado lejos del fondo, y la caída de la luz producirá un tono gris muy agradable detrás del sujeto.
Por supuesto, todavía puedes utilizar otra luz para añadir un acento al cabello o a una parte del cuerpo.
La configuración “high-key” es un poco más difícil de conseguir, pero si sigues las sencillas reglas que damos en este video, todo debería salir bien.
“High-key” significa básicamente que el fondo estará iluminado con una luz. Por lo tanto, un cabezal de flash se dedicará por completo al fondo para que se vuelva blanco.
Lo más sencillo es colocar esta luz detrás del sujeto, de modo que esté dirigida hacia el fondo.
El segundo cabezal de flash será la luz principal para el sujeto.
Y nunca lo olvides: la fotografía es, ante todo, un experimento divertido. Hay que jugar con la luz, probar diferentes ajustes y cometer errores para comprender y dominar por completo esta “ciencia fotográfica”.